GOBERNABILIDAD EN TIEMPOS DE FONDOS BUITRES

Alberto Rodríguez Saá

El 17 de marzo de 2016 fui invitado al Senado de la Nación, como el resto de los gobernadores, a emitir opinión acerca del proyecto de ley de los holdouts, que tenía media sanción en la Cámara de Diputados. Presidía la sesión el senador Juan Manuel Abal Medina, que fue el encargado de hacer las presentaciones ante el plenario de comisiones. Este texto contiene ese discurso editado por mi propio “cuerpo de taquígrafos”.

PRESENTACIÓN

“No es la primera vez que vengo, porque no es la primera vez que me invita el Senado. Y me siento muy orgulloso en cada vez. Este recinto era en una época la casa de las provincias argentinas; después de la reforma constitucional se convirtió en la casa de los partidos políticos. Vine cuando se trató el tema de la soja y la Ley de Radiodifusión. Me invitaron y estuve, así que lo agradezco. Tengo que decir algo porque si no me atraganto: siento que ésta es mi casa, porque he sido muchos años senador y me encanta que estén las esculturas de Lola Mora en la entrada, porque era un baldón que tenía el Congreso argentino, de haber sacado esas esculturas maravillosas, de una mujer extraordinaria”.

Porque la deuda externa, y lo digo con mucha responsabilidad y mansamente: es el lugar o la forma donde está presente la más grande corrupción que tiene y ha tenido la República Argentina.

“Me han invitado para hablar de esta fórmula que ha hecho el ministro de Economía Alfonso Prat Gay y el presidente de la Nación, Mauricio Macri, para pagarles a los llamados fondos buitres, acordado o autorizado por el juez Thomas Griesa. Esta fórmula contiene dudas: ¿Qué pasa con los que no están en el litigio?”. “Quiero empezar por algo que es distinto; en primer lugar no estoy de acuerdo en cómo se está presentando el tema, las razones que se invocan, la mirada y la forma de ver la Argentina. Y en segundo lugar quiero hablar de lo que no habla esta ley, que es de la deuda externa. De las causas de la deuda externa, ¿cómo se motiva, qué hay detrás de la deuda externa? Porque la deuda externa, y lo digo con mucha responsabilidad y mansamente: es el lugar o la forma donde está presente la más grande corrupción que tiene y ha tenido la República Argentina”. “Esta corrupción se ha hecho a través de la deuda externa y ahí detrás están los grupos o las clases dominantes de la Argentina y del mundo”.

ORÍGENES DEL PENSAMIENTO ÚNICO Y DE LA DEUDA EXTERNA

“En el año 1500 nació el último inca, Atahualpa (1500-1533) y cuando llegó Francisco Pizarro (1478-1541), capturaron al inca y lo condenaron por ocultamiento de tesoro. Lo aprisionaron al inca en una cárcel en Cajamarca, Perú. En esa cárcel, dos de los carceleros eran capitanes del ejército de Pizarro y uno que siempre iba, era el tesorero, Riquelme que iba a jugar al ajedrez (1). Sabemos que al inca le pidieron, para liberarlo, que llenara tres habitaciones de más o menos cinco metros por siete, hasta la altura que alcanzara el brazo extendido hacia arriba.

Ese día nació la deuda externa y el pensamiento único. Después el opresor tomó esto como una costumbre y pensó que el oprimido siempre se iba a someter.

Supongo que los españoles habrán saltado para que les llegue más alto. Lo obligaron a llevar todo el oro y la plata hasta tapar las habitaciones: una de oro y dos de plata. Las llenaron los incas y después apareció esto del ajedrez; jugaban al ajedrez en la cárcel donde estaba el inca y Atahualpa se paraba al lado de uno, del capitán, que se llamaba Atienzu, a mirar las partidas. Un día estaban jugando Atienzu y el tesorero Riquelme, y cuando el capitán va a mover; supongamos el caballo, o el alfil, el inca lo toca y le dice: `mové el castillo’, refiriéndose a la torre, `mové el castillo allá’ y sucede que gana la partida el capitán carcelero al tesorero Riquelme. Quedaron asombrados y le contaron a Pizarro. No sé si será exageración o no, pero dicen que ese día ordenó Pizarro que mataran a Atahualpa. Y lo mataron al inca. Todos sabemos esta historia. Ese día nació la deuda externa y el pensamiento único. Después el opresor tomó esto como una costumbre y pensó que el oprimido siempre se iba a someter”.

EL LADO OSCURO EN LA ARGENTINA

“Y esto llegó a la Argentina, lo primero fue la Baring Brothers. No fue necesario poner preso a nadie, es más no hacía falta, porque los propios oprimidos o los representantes, aparentemente de los oprimidos o los judas de los oprimidos, firmaron aquel acuerdo de la Baring Brothers. El acuerdo era de un millón de libras esterlinas, era un empréstito. Ese empréstito en un primer momento decía que el 85 por ciento entra a la Argentina (2) y el 15 era lo que la Baring Brothers se cobraba de comisión adelantada. Después hay que pagar. Bernardino Rivadavia (1780-1845) forma una comisión, no recuerdo los nombres, pero si caminamos por las calles de la ciudad de Buenos Aires van a encontrar los nombres en algunas calles (3). Esa comisión dijo: ‘no hagamos esto’, hagamos algo un poquito mejor para los bolsillos de los judas de los oprimidos, dijo: hagamos 70 y 15 ‘y vamos y vamos’ con la Baring Brothers en la diferencia del 15. A la Baring Brothers le dio vergüenza y dijo no, ‘es mucho 7,5 más, con 2,5 nos conformamos’. Está escrito: 12,5 se quedaron los de la comisión y el resto, el 17,5; la Baring Brothers. Después vino lo que vino. Ese empréstito tenía un fin determinado que era la creación de pueblos en la provincia de Buenos Aires y el puerto, además de cloacas y agua potable. No se hizo nada de eso, llegó el dinero y empezó una suerte de bicicleta financiera, después se puso para la Guerra contra el Brasil y por supuesto esto siguió y siguió”.

No podemos tener una deuda externa, no podemos endeudarnos, no debemos endeudarnos, porque perdemos soberanía, perdemos poder de decisión.

PERÓN, UNA VENTANA DE CLARIDAD

“Llegó la generación del ochenta que aumentó la deuda externa en forma considerable. Luego llegó el ’45 y voy a decir algo que no se acuerdan. Algunos creen que la antinomia era sólo Braden (1894-1978) o Perón (1895-1974), sin embargo había algo mucho más profundo todavía que Braden o Perón. Había una sextina del ‘Martín Fierro’ (4) que se decía y se pintaba en las paredes y que algún diario publicaba, porque abajo se ponía Perón, decía: ‘Hecho a correr la bola que algún día he de parar, tiene el gaucho que aguantar hasta que lo trague un hoyo o hasta que venga algún criollo en esta tierra a mandar’.

Ese criollo fue Juan Domingo Perón, que tomó el tema de la deuda externa y dijo: No podemos tener una deuda externa, no podemos endeudarnos, no debemos endeudarnos, porque perdemos soberanía, perdemos poder de decisión. A esta teoría Perón la llevó a la práctica y un 9 de julio de 1947 declaró la independencia económica. Siguió el gobierno de Perón y en el año 1952 se llegó a un punto al que la Argentina no toma como algo glorioso, pero que debería serlo: no sólo no teníamos deuda externa, sino que teníamos créditos externos por 5 mil millones, nosotros éramos los acreedores por 5 mil millones de pesos moneda nacional, que en ese momento era mucho, equivalentes casi a dólares”.

SE CIERRA LA VENTANA

“Luego vino el gobierno de Pedro Eugenio Aramburu (1903-1970) que endeudó a la Argentina por mil millones más, ya no sólo no teníamos crédito, sino que estábamos endeudados. Después vino el gobierno de Arturo Frondizi (1908-1995), con Alvaro Alsogaray (1913-2005, ministro de Economía de Frondizi) que lanzó el Plan Larkin: un plan de endeudamiento de la Argentina para modificar los ferrocarriles. Para imponer el Plan Larkin, el país debió modificar los ferrocarriles, cerró el 32 por ciento de los ramales ferroviarios y produjo un ajuste sobre los trabajadores que dejó sin empleo a 30.000 personas. Esto generó la defensa de los trabajadores ferroviarios y una situación de lucha en la Argentina por parte de los oprimidos. Una lucha que merece ser recordada cada vez, por lo que significó el esfuerzo de la clase trabajadora para defender a la Argentina. Con ese plan hubo presos, hubo torturas y hasta ley marcial” (5). “Llegaron después los gobiernos de Juan Carlos Onganía (1914-1995) y Alejandro Agustín Lanusse (1918-1996) que dejaron a la Argentina más o menos con 4.700 millones de dólares de deuda. Regresó Perón en su tercera presidencia, con muchísima sabiduría, unas enormes ganas de unir a los argentinos y con un plan que no era de ajuste, sino de crecimiento espectacular. Y en su discurso acá en el Congreso argentino (6) dijo que el tema que lo preocupaba era la deuda externa argentina: 4.700 millones para nosotros sería hoy como hablar de nada y a Perón le preocupaba, porque esa deuda nos encadenaba. El gobierno de Isabel dejó 7.000 millones y la dictadura elevó a 45.000 millones la deuda externa. Nos vamos a detener en el tema de la dictadura, porque acá apareció un procedimiento distinto: entre otros procedimientos miremos este, con el Estado como protagonista. A través de las empresas del Estado se pedían créditos, los dólares llegaban al tesoro, se quedaban un tiempo suficiente en el tesoro y, miren qué parecido a lo que pasa ahora: la cosa era fácil, las grandes empresas compraban dólares en el momento oportuno, les anunciaban la fecha de la devaluación y entonces compraban dólares. Los dólares nunca llegaban al destino, para ninguna función específica. Se compraban dólares con fecha conocida, se conocía la fecha de la devaluación o cuánto iba a haber de inflación y ahí se compraban los dólares. Hubo un enorme enriquecimiento de grandes grupos, que después fueron desnudados en el Caso Olmos por el juez Ballesteros” (7). “Después siguió el gobierno de Raúl Ricardo Alfonsín (1927-2009) que no tomó el toro por las astas, siguió pateando la deuda. El error que cometió es que nunca la mensuró, nunca dijo, ésta es la deuda externa, nunca. Y cuando aparecía alguien reclamando intereses pagaba los intereses y tiraban para adelante y así creció hasta los 65.000 millones. El gobierno de Carlos Saúl Menem (1930) cometió uno de los peores errores, que se llamó el Plan Brady. ¿Cuál fue el error de entrar en el Plan Brady?

Que había un gran interés de borrar la causa, entonces desaparecieron los deudores y aparecieron los bonistas o detentadores de los bonos. ¿A quién se le debe y por qué?, no se sabe. Se borró la causa. Allá aparecieron las primeras prórrogas de jurisdicciones, no aparecían jueces que se apropiaran de la jurisdicción que es soberanía de la Argentina, porque se pagaba la deuda sin producirse litigios. La deuda externa ya estaba en 147.000 millones. El gobierno de Fernando De la Rúa (1937) aumentó la deuda, no en un porcentaje muy grande, pero aumentó. Voy a saltear al único gobierno que hizo otra cosa (8). Después siguió el gobierno de Néstor Kirchner cuando estaba la suspensión del pago de la deuda y volvió a cometer el mismo error del Plan Brady: volvió a borrar la causa. Y ahora un nuevo bono y nuevos bonistas y nueva prórroga de jurisdicción. Se borraron las causas y ya conocían, los gobiernos de Eduardo Duhalde (1941), Néstor Kirchner, Cristina Fernández (1953) y ahora el de Mauricio Macri, todos conocían el fallo del juez Ballesteros sobre el Caso Olmos” (9).

SOBRE LA SOBERANÍA

“El juez Griesa es una persona que como juez de los Estados Unidos es híper respetable, nació en el año 1930 y estudió en las mejores universidades de Estados Unidos como Harvard y Stanford. Ha tenido actuaciones notables en la defensa del medioambiente. Es una personalidad, pero no tiene por qué tratar los problemas de la Argentina, salvo que nosotros le demos la jurisdicción y le dimos la jurisdicción. El juez Griesa, sabiendo esto, que se hacía mucha bulla con su juzgado, en una de las primeras audiencias se presenta la Argentina; cuando él está actuando, cuando se produce el primer fallo conflictivo. A posteriori de ese fallo se sienta la delegación argentina y el juez Griesa les hace tres preguntas: ¿Está de acuerdo la delegación argentina con que ésta sea la jurisdicción? Sí contestó la Argentina. ¿Están de acuerdo que el titular sea él, Thomas Griesa? Sí dijeron. ¿Están de acuerdo si el fallo sale a favor o en contra, de cumplirlo? Sí dijeron. Esto sucedió”. “El mecanismo perverso de hacer esta suerte de bicicleta financiera, desnudado después en el caso Olmos, vuelve a pasar en la Argentina de hace unos meses, cuando en vez de decir: le voy a avisar el día de la devaluación o el manejo del dólar, se venden dólares a término, a futuro. Entonces en los meses de setiembre y octubre se vendían dólares que cotizaban a más o menos 1.000 pesos, se pagaba por ellos sólo el 20% y el 80% restante en marzo (después de la ya evidente devaluación). Así se pagó 1.00o lo que valió después 1.500. Entonces empezaron a hacer el negocio los que estaban informados, los que sabían y los que tenían el conocimiento. El ministro Prat Gay, que entonces estaba en la oposición, hizo una denuncia sobre esto, pero ahora, hace poquito, en su carácter de ministro de Economía, le acaban de pagar a los bancos. Los bancos han ganado en estos poquitos meses 12 veces más que lo que ganan en un año. Se calculan 65 mil millones de pesos. Es el mismo mecanismo que utilizó la dictadura para generar la deuda externa”.

 

LA DEUDA ODIOSA

“Alejandro Olmos fue un patriota argentino que en el año 1982 luchó contra la dictadura. Deberíamos borrar esas placas donde están los de la Baring Brothers y a todas ponerles Olmos. Acá deberían llamarse Olmos 1, Olmos 2, Olmos 3, Olmos 4, Olmos 5 y Olmos 6. Seis eran los de la comisión de la Baring Brothers. Y a la calle Rivadavia cambiarle el nombre, ya que estamos”. “Olmos empezó el juicio en 1982, y el juez Ballesteros en el 2000, (ya había fallecido Olmos), emite el fallo (10). Habían prescripto los delitos y no tenía procesados, el procesado principal era José Alfredo Martínez de Hoz (1925-2013, ministro de Economía de la dictadura), ahí se desnuda el mecanismo de la deuda externa. Y están las principales empresas argentinas. Cuando vean esas revistas de glamour donde aparezca uno de esos empresarios, se van a dar cuenta que son los mismos que manejaban las empresas que generaron la deuda externa.

Alejandro Olmos fue un patriota argentino que en el año 1982 luchó contra la dictadura. Deberíamos borrar esas placas donde están los de la Baring Brothers y a todas ponerles Olmos. Acá deberían llamarse Olmos 1, Olmos 2, Olmos 3, Olmos 4, Olmos 5 y Olmos 6. Seis eran los de la comisión de la Baring Brothers. Y a la calle Rivadavia cambiarle el nombre, ya que estamos.

Acá viene una cuestión de cómo es esto de la deuda externa y por qué es importante la causa, porque hay una teoría de la que en Argentina nunca nos dejan hablar, nunca aparece en los diarios o en los medios, sean de uno o del otro lado: se llama la deuda odiosa. En el mundo ningún estado paga la deuda odiosa, la paga el que la contrajo. Acá, como se estatizaron las deudas y el Estado se hace cargo, después aparece como que no les quiere pagar, pero no. La deuda odiosa es cuando ha sido adquirida por una dictadura o por actos de corrupción o bajo un sistema de extorsión. ¿Suena no? Dictadura, corrupción, extorsión. Ésa es la deuda odiosa. Y Olmos dijo ésta es la deuda odiosa. Esto no quiere decir que la Argentina no deba, porque cuando hubo una deuda comercial hay que pagarla. O cuando la plata entró para una obra, esa deuda no es odiosa, porque se debe. No hay ningún problema en que tengamos el valor, ni siquiera valor, la responsabilidad, de revisar y estudiar las cuentas de la deuda externa”.

EL SIGNIFICADO REAL

“Por eso Adolfo, acá, cuando fue presidente durante siete días y fue víctima de un golpe de Estado por los mismos que después manejaron el problema de la deuda externa, dijo: se suspende el pago, no dijo default ni ninguna de esas cosas. Se suspende el pago de la deuda externa. Y dijo: quedan abiertos los libros de la deuda externa al Congreso argentino, para que estableciera cuál es la que se paga y cuál no.

Por eso Adolfo, acá, cuando fue presidente durante siete días y fue víctima de un golpe de Estado por los mismos que después manejaron el problema de la deuda externa, dijo: se suspende el pago, no dijo default ni ninguna de esas cosas. Se suspende el pago de la deuda externa.

Y después de determinada cuál es la que tenemos que pagar, que no sé si ya no la hemos pagado, tenemos que decirle al pueblo argentino: vamos a hacer el esfuerzo y vamos a pagar esta deuda externa. Una vez que el Congreso mensure la deuda real, hagamos una consulta popular y digamos cuál es la que vale y hagamos el esfuerzo durante una generación para pagar la deuda que se debe, porque tampoco podemos hipotecar a las futuras generaciones con una deuda externa que es odiosa”.

EL QUE ROMPE PAGA

“Hay dos fórmulas que quiero recodar. Uno es el tratado del Danubio. Europa tenía muy contaminado ese río, después de la Primera Guerra Mundial, estaba casi como el Riachuelo. Y continuó contaminándose con las guerras siguientes. En ese momento se reunieron todos (más de 30 millones de personas) los que viven a la vera del Danubio, que además tiene más de 300 afluentes y pasa por 10 estados europeos (11). Se sentaron todos los involucrados y no sabían cómo tomar el toro por las astas, cómo solucionar el problema, entonces alguien dijo: cuando jugábamos a la pelota o salíamos a andar en bicicleta había alguno más revoltoso que otro ¿y entonces, cómo hacemos para solucionar el problema? Digamos una cosa: el que rompe paga. Y esto está en el Danubio ¿y saben cómo empieza el Tratado del Danubio? El que rompe, paga. ¿Saben cómo deberíamos tratar el tema de la deuda? El que rompe, paga. El que la contrajo, que la pague. El que se benefició, que la pague”.

El que rompe, paga. ¿Saben cómo deberíamos tratar el tema de la deuda? El que rompe, paga. El que la contrajo, que la pague. El que se benefició, que la pague.

“Veamos otro enfoque hecho en los años ’80 que se llamó ‘La impagable deuda externa’ y se originó en una reunión muy grande en Cuba. El tema lo teorizó el comandante Fidel Castro (12). Sáquense los prejuicios, escuchemos a una persona que habló del tema sin prejuicios, él dice: ‘después de la Segunda Guerra Mundial los yanquis inventaron el Plan Marshall (13). Marshall era un general que proponía que se hicieran obras de infraestructura para la reconstrucción de Europa con créditos de los Estados Unidos. Y así se reconstruyó Europa. Fueron 10 mil millones de dólares. El presidente John Fitzgerald Kennedy (1917-1963) intentó hacer un plan llamado Alianza para el Progreso del que muchos habrán escuchado y que proponía infraestructura económica y social para toda América Latina: escuelas, viviendas, hospitales, carreteras, energía. ¿Saben cuál era el cálculo para solucionar todos los problemas de América Latina? Primero eran 16 mil millones de dólares, después lo llevaron a 32 mil millones. No se hizo porque ahí también existía una picardía que eran las empresas americanas, se negaron o lo que fuere. Pero esta calificación de todos los problemas de América Latina de la década del ’60, estableció que se solucionaban con 32 mil millones de dólares. Está escrito, está hecho, están los trabajos. i¿Cómo puede ser que nosotros debamos 20 veces más que esa suma y que no haya una sola carretera en toda América Latina de la que podamos decir: acá se puso la plata de la deuda externa?! Tenemos que tener esta conciencia, por eso yo no puedo hablar del tema si no digo estas cosas”.

PRIORIDADES

“Estuve con el ministro del Interior, (14) hablé, no tanto como ahora y les agradezco que me hayan escuchado tanto tiempo. Le planteé mi posición de que mucho mejor que salir corriendo a endeudarse es sentarnos todos a hablar de la pobreza y solucionar el problema de la pobreza de los argentinos. Mucho mejor es tener el Riachuelo y el Matanza limpios y que sean un ejemplo para el mundo de que defendemos el medio ambiente, antes que salir corriendo a endeudarnos. La provincia de San Luis nunca se endeudó, hace poquito tuvo un endeudamiento y el 30 de abril al mediodía yo voy a tener la provincia sin deuda y con un plan de progreso excelente. Cada obra que vemos se ha hecho con el esfuerzo de los puntanos, en nada de los que se dice de la deuda externa hemos sido beneficiados, no tenemos nada que ver con la deuda externa y creemos que esto de endeudarse es un tremendo error. No lo digo yo, lo dice la realidad de los hechos.

La provincia de San Luis nunca se endeudó, hace poquito tuvo un endeudamiento y el 30 de abril al mediodía yo voy a tener la provincia sin deuda y con un plan de progreso excelente.

Nosotros en la provincia de San Luis no tenemos deuda y tenemos todas las posibilidades de progreso. El 50 por ciento, ahora es casi el 60, va a gastos corrientes y el resto va a las obras de infraestructura, a combatir la pobreza, a las cuentas de inversión. Imagínense el presupuesto argentino lo que sería, ¿Por qué tenemos que endeudarnos? No entiendo esto y no comprendo que se piense así, no estoy de acuerdo. ¿Qué hacemos entonces con esta ley? Yo digo miren, no sé, a ustedes les va a parecer ingenuo o naif, o que están perdiendo el tiempo escuchándome pero ¿por qué no enfriamos el partido, por qué no nos serenamos, por qué no leemos el Caso Olmos, por qué no leemos las recomendaciones del juez Ballesteros, por qué no pensamos que la Argentina puede solucionar sus problemas sin endeudarse, por qué no pensamos, por qué cedemos la soberanía argentina?, ¿dónde leyeron ustedes que un juez de otra jurisdicción intervenga en nuestros asuntos. Y yo estoy respetando al juez Griesa, no estoy de acuerdo con ceder la soberanía argentina al ceder la jurisdicción. ¿Cómo el juez Griesa nos va a decir qué ley tenemos que dictar? ¿Por qué somos apurados por el juez Griesa? ¿Por qué no enfriamos, por qué no intentamos una solución a la cuestión de la deuda externa seriamente y le pedimos al presidente de la Nación que hablemos también paralelamente de la pobreza y de los grandes problemas que tenemos los argentinos? La deuda interna, para decirlo de otra manera. Esto me parece a mí. Y de última si no se está dispuesto a esto, veamos qué formula hay para que esta ley, si se trata o lo que fuere, sea la ley del nunca más. Pero en la Ley del Nunca Más de la violación a los derechos humanos, para que no sucediera nunca más, hubo toda una política de enjuiciamiento, o sea, se iban resolviendo los dolores del pasado, se iban tratando de curar las heridas del pasado”.

¿por qué no enfriamos el partido, por qué no nos serenamos, por qué no leemos el Caso Olmos, por qué no leemos las recomendaciones del juez Ballesteros, por qué no pensamos que la Argentina puede solucionar sus problemas sin endeudarse, por qué no pensamos, por qué cedemos la soberanía argentina?

NUNCA MÁS

Acá en la deuda también tenemos que hacer el nunca más y curar los dolores del pasado. Hacer un escarmiento a estos judas argentinos o cómo se llamen, que son además los que están atrás de los fondos buitres. Porque el problema de los fondos buitres está acá, no está en otro lado. No vayan a creer que el mundo está hablando de los fondos buitres, es un problema que está acá. Los buitres están cerca. Yo no sé si ahora los habrán borrado, pero cuando usted tomaba la Internet salían hasta los nombres y algunos son altos economistas, conocidos funcionarios o lo que fueren, ligados a la Argentina.

Porque el problema de los fondos buitres está acá, no está en otro lado. No vayan a creer que el mundo está hablando de los fondos buitres, es un problema que está acá. Los buitres están cerca.

Borramos la causa pero los dólares los tienen los propios argentinos afuera del país. Esto es público y notorio y nos hacemos los distraídos y no hablamos. Yo creo que tenemos que volver a tranquilizarnos, hablar de este tema con más profundidad y el tratamiento de esta ley tiene que ser bajo las reglas del nunca más. Nunca más endeudarse, nunca más deuda externa, nunca más un grupo social dominante que nos genere tanta corrupción, tanto atraso, tanta miseria. Nunca más cedamos la jurisdicción.

Nunca más endeudarse, nunca más deuda externa, nunca más un grupo social dominante que nos genere tanta corrupción, tanto atraso, tanta miseria. Nunca más cedamos la jurisdicción.

Termino y déjenme que haga futurismo, una suerte de acto de lo que me imagino que va a suceder… el juez Griesa cumple años el 11 de octubre, yo me imagino a los titulares de los fondos buitres, llegando, tal vez algunos argentinos también, a cantarle ‘porque es un buen compañero’ como pasaba en la película `La Patagonia Rebelde’ cuando le cantaban al coronel Héctor Benigno Varela y él miraba con una cara como diciendo ‘Dios mío, qué he hecho’. La misma cara va a poner el juez Griesa cuando vea a los buitres argentinos cantando ‘porque es un buen compañero’. Muchas gracias señores”.

INTERVENCIÓN DE TRES SENADORES QUE COINCIDEN EN TÉRMINOS GENERALES CON LO EXPRESADO Y ANTE LA PREGUNTA DE CUÁL SERÍA LA MEJOR SOLUCIÓN, RESPONDO.

“Tengo una visión distinta al planteo. Una provincia argentina que dice que si no aprueban la ley tiene que echar a 12 mil personas, no estoy de acuerdo. No es el camino correcto. Yo hice un planteo similar ante el ministro del Interior y lo relacioné con el tema de esta ley y el ministro del Interior dijo que de ninguna manera va a haber ninguna provincia discriminada, ni va a haber ninguna política en contra de alguna provincia que vote o no vote la ley. No tiene nada que ver una cosa con otra y esto me parece muy bueno. Espero que sea cierto. La Nación argentina firmó un acuerdo con las provincias argentinas, que es una cláusula que creo lo dijo acá uno de los candidatos a cubrir un cargo en la Corte, que tiene una jerarquía constitucional o cuasi constitucional, una jerarquía casi pétrea que es la Ley de Coparticipación Federal. Y en esa ley, que es la ley marco que se hizo durante el gobierno del doctor Alfonsín, se estableció que todos los impuestos, directos o indirectos, existentes, creados o acrearse, habidos y por haber, y le podemos seguir agregando, porque la norma es amplísima y clarita; son coparticipables. Primero, hay muchos impuestos que no son coparticipables y que deberían ser. Segundo, en la ley aquella, el 54 por ciento es para las provincias, el 43 para la Nación; la diferencia son 2 puntos que son para algunas provincias que creo que son las petroleras y 1 punto que es para el Ministerio del Interior, para los Aportes del Tesoro Nacional o para el desarrollo. Después se estableció el piso, nunca el piso podía ser menos del 34 por ciento. La Nación siguió avanzando y ya en este momento a las provincias argentinas le dan el 24. Entonces con el 24 por ciento que reciben de coparticipación, si tiene 12 mil empleados públicos de más y encima va a votar la ley, es condenarse a estar arrodillado toda la vida. No es el camino, estar condenado a la pobreza toda la vida, no es el camino.

La Nación argentina tiene por competencia la cuestión social, las provincias argentinas tienen por competencia la cuestión social, los municipios tienen por competencia la cuestión social.

Además hay otra cuestión: la nación, provincia y municipios. Y esto tenemos que pensarlo de una vez por todas y mucho más fácil que discutir esta ley, es pensar estas cosas y solucionar los problemas. La Nación argentina tiene por competencia la cuestión social, las provincias argentinas tienen por competencia la cuestión social, los municipios tienen por competencia la cuestión social. Entonces cuando viene el problema del agua potable uno le regala los caños, el otro le regala una bolsa de arena y el otro le regala una canilla que no tiene conexión. El hombre no sabe qué hacer y todos han creído que han aportado para la solución del problema y ninguno lo solucionó. Y son enormes cantidades de dinero con jurisdicciones superpuestas donde nadie soluciona ninguno de los problemas de los argentinos”.

No es el camino, estar condenado a la pobreza toda la vida, no es el camino.

LEÍMOS EN BIBLIOTECAS DISTINTAS

“El segundo tema es que si el gobierno argentino dice: aprueben esta ley, vamos a pagar con los fondos de la Argentina. San Luis no debe nada, no tiene nada que ver con la deuda externa, nunca le preguntaron y no hay un solo empresario que tenga nada que ver con la deuda externa, la Nación se hará cargo de la deuda externa y a las provincias le vamos a dar el 54 por ciento, entonces ninguna provincia tendría problemas. No es la cosa ‘no tengo plan’, ‘no sé qué vamos a hacer’, ‘me olvido de la pobreza’. Algún día vamos a discutir la coparticipación. `Al final del mandato van a tener un esquema de cómo va ser la coparticipación’. Al final del mandato nos han dicho. Y al final del mandato van a estar pidiendo la reelección, entonces van a venir con la misma posición y las provincias vamos a decir que ‘vendría una ley que nos convendría o convendriola’. Miren es así la vida, qué quieren que les diga, ésta es la política y es lo que está pasando, lo que viene pasando y lo que seguirá pasando. Y por eso podemos dibujar otras reuniones como estas donde vamos a seguir repitiendo exactamente lo mismo porque estamos razonando distinto. Las provincias argentinas, si tienen la coparticipación que les corresponden por ley y por derecho constitucional, no tienen absolutamente ningún problema. Si hablamos de las competencias superpuestas tendríamos solucionados absolutamente todos los problemas y si todos nos abocamos a combatir la pobreza, la seguridad y todos los temas que son los de la agenda de los argentinos los problemas están solucionados. Para nada comparto que una provincia argentina tenga que depender de que los fondos buitres cobren la plata que es nuestra y se nos postergue, porque ésta es una forma de razonar y no tengamos otra manera de razonar que no sea ésta, que es incorrecta a mí entender. Entiendo a los que piensan distinto y habremos leído en bibliotecas distintas.

Si todos nos abocamos a combatir la pobreza, la seguridad y todos los temas que son los de la agenda de los argentinos los problemas están solucionados.

 REFERENCIAS

  1. Francisco de Chaves, Blas de Atienzu y el Tesorero de la expedición, que se llamaba Lautaro de Riquelme.

  2. En rigor, a la provincia de Buenos Aires.

  3. La comisión estaba constituida por Juan Pablo Sáenz Valiente, Braulio Costa, Félix Castro, John Parish Roberston, William Parish Roberston y Mi guel losé Sabelio de Riglos Lasala (1790-1863).

  4. Poema de José Hernández escrito en 1872 y una segunda parte: “La Vuelta de Martín Fierro”, de 1879.

  5. Para que el Pian Larkin tuviera éxito, el gobierno de Frondizi puso en marcha el Plan CONINTES (acrónimo que significa Conmoción Interna del Estado), un plan de represión sistemática, supresión de garantías constitucionales, reclutamiento obligatorio de la población y resoluciones secretas, propias de un Estado policial. A raíz de la aplicación del Plan CON I NIES, miles de personas fueron detenidas y al menos 111 fueron condenadas en juicios sumarios, realizados por consejos militares de guerra. Los detenidos fueron sometidos sistemáticamente a torturas. En 2007 la Ciudad Autónoma de Buenos Aires sancionó una ley para indemnizar a las víctimas del Plan CONINTES. La ley fue vetada por el Jefe de Gobierno.

  6. El 12 de octubre de 1973.

  7. Alejandro Olmos, Tucumán (1924-2000), una de las máximas autoridades argentinas en el estudio de la deuda externa.

  8. En obvia alusión a Adolfo Rodríguez Saá.

  9. Ésta es una constante en los tratamientos de las deudas externas alrededor del mundo: borrar el rostro, borrar las causas de la deuda odiosa, de la deuda de la corrupción. Cabría preguntarse qué opinaría un deudor legitimo si con su deuda se construye al menos un hospital.

  10. El fallo salió el 13 de julio de 2000 y se comprobaron más de 470 ilícitos en el tema de la deuda externa. Ochenta días antes, el 24 de abril, murió Alejandro Olmos.

  11. Alemania, Austria, Eslovaquia, Hungría, Croacia, Serbia, Rumania, Bulgaria, Moldavia y Ucrania.

  12. En 1985 el comandante de la revolución cubana, Fidel Castro, advirtió que a menos que los gobiernos actuaran conjuntamente y atacaran el problema en sus causas de fondo, la deuda externa que las naciones latinoamericanas habían contraído con instituciones financieras norteamericanas, se convertiría en una hipoteca eterna, impagable e incobrable. “Nosotros decimos: es impagable. Pero impagable por razones matemáticas, económicas, no implica un juicio moral del problema, o legal, o político del problema. Pero nosotros decimos también: es un imposible político. Los gobiernos no están en condiciones, en ningún país de América Latina, de aplicar esas medidas (de alto costo social) del Fondo Monetario Internacional, en ninguno; ni a sangre y fuego pueden hacerlo”, expresó durante su discurso en el encuentro sobre la deuda externa de América latina y el Caribe, que tuvo lugar el 5 de agosto de 1985, en La Habana.

  13. Llamado originalmente European Recovery Program (ERP), heredó el nombre del entonces secretario de Estado estadounidense, George Marshall (1880-1959).

  14. Rogelio Frigerio.