Libro 2017-04-05T16:18:33+00:00

LIBRO

Planeta XILIUM

PROLOGO

Ardua tarea para un prólogo, la de circunscribir en un género las páginas que siguen. Estos textos -hoy reunidos en libro- fueron emitidos originariamente a través del éter, y llegan a nosotros como el  derrotero personal de un cronista privilegiado de los hechos. Diversos en su unidad, son fruto de largas horas de coloquio reflexivo.

Alberto Rodríguez Saá urde sus ideas como amalgama de razones y pasiones, no siempre políticamente convenientes, pero invariablemente sinceras. Aquí y allá una nota de color o una semblanza de la realidad, por veces con el tono épico de la palabra esgrimida como bandera, por veces con el sentimiento nostálgico por un tiempo perdido que no podemos sino añorar, o con el carácter elegiaco de la despedida por las ausencias que va dejando el remolino de los años. Todo esto y más aún:

La mirada implacable de quien ha ejercido los rigores del poder sin haber abandonado jamás la sensibilidad del humanista que se  elije a sí mismo -y antes que nada- como un artista frente al destino.

La voluntad de penetrar la  superficie de los acontecimientos es estrella rectora de estas consideraciones intempestivas. Mitos  populares y profecías tecnológicas desfilan sin solución de continuidad y convergen, siempre convergen, en una particular cosmovisión que no reconoce fronteras geográficas ni ideológicas, y sin embargo arraiga profundamente en esta tierra.

En suma. celebremos la ocasión de dar a la imprenta aurea galería de daguerrotipos de la cultura  argentina y universal.

Gabriel Landoni

INTRODUCCION

Las crónicas radiales son un género con múltiples posibilidades y que muchos profesionales estudiosos de los géneros, no dudan en clasificarlo como el género más rico, de más belleza informativa.
La entrevista, el reportaje, la opinión, la crónica… El uso de los distintos géneros en radio dan vida a este contenido.
Por su parte, la crónica radiofónica es un género basado en el monólogo, en el que el cronista, en calidad de testigo, describe y narra hechos y acciones en su contexto, desde una perspectiva individual.
Otro de los rasgos es la inclusión del estilo personal y cierta libertad para escoger el lenguaje, cuidando la permanente referencia al hecho en cuestión y tomando licencias al ser artículos de opinión o editoriales.
En la estructura de los editoriales existe la apertura, desarrollo, cierre y continuidades. El desarrollo contextualiza los hechos, mostrando sus antecedentes y consecuencias y presentando los personajes.
El estilo se basa en el predominio de la palabra hablada, la forma coloquial y la presentación en primera persona.
La palabra hablada se guía por los principios de claridad, brevedad, coherencia lógica y redundancia útil, ya que como el texto radiofónico es extremadamente fugaz y la memoria auditiva tan frágil, se hace necesario reiterar el “qué” de la noticia.
La forma coloquial implica la utilización de un lenguaje directo y desenfadado y de un vocabulario común y lleva a una relación de proximidad y familiaridad con la audiencia.

La presentación en primera persona hace posible que el cronista elabore un estilo personal con la elección del tono, el ritmo o el empleo de las descripciones.

El autor se convierte así en un transmisor de la historia desde lo ancestral a la interpretación subjetiva en el análisis crítico de la realidad. Todo esto sin ser ajeno a su propia subjetividad.
Lo asiste una obligación ética, elaborar nuestros mitos para humanizarlos, ratificándose en la esencia de su linaje puntano y originario.

Gloria Velazquez